Las necesarias hacen funcionar el sitio. Las demás miden qué páginas ayudan y qué anuncios traen a quien necesita a DM11. Tú eliges, y puedes revisarlo desde el pie de página.
RESPONSABILIDAD SOCIAL
DM11 destina parte de su conocimiento a fundaciones, institutos y organizaciones sin fines de lucro. Llevamos concienciación en seguridad de la información a quienes conducen proyectos de impacto social, educativo, cultural y comunitario y no tienen estructura para enfrentar solos el riesgo digital.
Una institución que pierde el registro de sus beneficiarios no pierde solo un archivo. Pierde el historial de la atención, la rendición de cuentas al donante y, en algunos casos, la continuidad del propio proyecto. El perjuicio de un fraude en una organización sin fines de lucro rara vez cabe en una planilla.
Por eso separamos parte de nuestro tiempo y de nuestra experiencia para organizaciones que ya generan impacto y no disponen de presupuesto compatible con la importancia de la información que guardan. No es patrocinio ni donación de producto. Es la misma concienciación que entregamos a clientes, ajustada a la realidad de quien la recibe.
El conocimiento es el único activo que se multiplica sin dividirse. Llevar el nuestro más allá de los proyectos comerciales es la forma más concreta que encontramos de contribuir.
A QUIÉN APOYAMOS
No hay convocatoria, ranking ni contrapartida. El criterio es el impacto del proyecto y la disposición del equipo a separar una hora para aprender.
Administran recursos de terceros y responden por ellos. Tratan con donantes, consejos y rendición de cuentas, y por eso concentran información sensible en pocas manos.
ONG, asociaciones y proyectos comunitarios que atienden personas directamente. Guardan datos de beneficiarios que muchas veces ya viven alguna situación de vulnerabilidad.
Escuelas de proyecto social, bibliotecas, colectivos y programas de formación. Trabajan con menores, con voluntarios que cambian cada semestre y con equipos pequeños que acumulan funciones.
LO QUE TRATAMOS
La conversación empieza por lo que ya llegó a la bandeja de entrada del equipo esta semana, y no por una amenaza de película.
Una organización sin fines de lucro guarda, en el mismo lugar, datos de colaboradores, beneficiarios, voluntarios, socios y donantes. Es un conjunto que cualquier empresa trataría como crítico.
Lo que suele faltar no es cuidado. Es estructura. No existe área de TI, no hay presupuesto para consultoría, y quien responde por los sistemas normalmente es la misma persona que responde por lo administrativo, por la captación y por la atención.
Es justamente ahí donde el conocimiento vale más que la herramienta. Ninguno de esos equipos necesita una plataforma nueva. Necesita reconocer lo que está en la pantalla antes de hacer clic.
CÓMO SUCEDE
Cada institución es un caso. El formato se acuerda con quien está adentro, a partir del tiempo que el equipo tiene y de lo que ya vive en el día a día. No hay paquete cerrado, y nadie necesita parar la operación por un día.
La mayor parte del trabajo ocurre a distancia, en el horario que quepa en la agenda de la organización, y lo que se acuerda depende de lo que tenga sentido para cada una.
Encuentros en línea
En vivo, con el equipo reunido, en el tiempo que la institución logre reservar.
Concienciación continua
Lo que mantiene el tema vivo después de que la conversación termina, en el formato que la organización logre sostener.
Material de apoyo
Queda con la institución, y sirve también a quien entre al equipo después.
Decirlo desde el principio ahorra el tiempo de todos y es lo que mantiene honesta la conversación con quien nos busca.
No convertimos a nadie en especialista en ciberseguridad. El objetivo es que el equipo reconozca una situación de riesgo y sepa a quién recurrir antes de actuar.
No es auditoría ni evaluación de la institución. No damos nota, no clasificamos nada y no señalamos culpables por lo que ya ocurrió.
No sustituye la estructura técnica que la organización necesite contratar algún día. La concienciación reduce el riesgo que depende de personas, que es la mayor parte de él, pero no todo.
No divulgamos el nombre de ninguna institución atendida sin su autorización escrita.
Cuéntenos en pocas líneas qué hace la organización y cuántas personas forman el equipo. Respondemos diciendo si podemos ayudar y en qué formato.