Diagnóstico
Evaluamos brechas técnicas y jurídicas: madurez de la gestión de privacidad, riesgos en personas, procesos y tecnología, y la documentación que legitima el tratamiento de datos.
Las necesarias hacen funcionar el sitio. Las demás miden qué páginas ayudan y qué anuncios traen a quien necesita a DM11. Tú eliges, y puedes revisarlo desde el pie de página.

DPO BACKOFFICE® | PRIVACIDAD Y LGPD
La multa por incumplir la LGPD (Ley General de Protección de Datos de Brasil) llega al 2% de la facturación anual. Con DPO Backoffice®, el Encargado sigue dentro de casa, conociendo el negocio. A su lado entran especialistas en derecho digital, ciberseguridad y GRC (Gobierno, Riesgo y Cumplimiento). Nunca más trabaja solo.
QUÉ INCLUYE
Desde la primera evaluación de brechas hasta la auditoría continua, con profesionales de Derecho Digital, Empresarial, Regulatorio, Ciberseguridad y GRC.
Evaluamos brechas técnicas y jurídicas: madurez de la gestión de privacidad, riesgos en personas, procesos y tecnología, y la documentación que legitima el tratamiento de datos.
Inventariamos los datos personales: recopilación, procesamiento, comparticiones y transferencias. Validamos jurídicamente las bases legales y los puntos sensibles de los flujos.
Ejecutamos el plan de adecuación en los frentes técnico y jurídico: clasificación de la información, plan de respuesta a incidentes, contratos y políticas.
Realizamos talleres de concienciación para colaboradores, gestores y terceros, y capacitamos a tu DPO para elaborar RIPD/DPIA (Informe de Impacto a la Protección de Datos) con autonomía.
Nos encargamos de la rutina de la privacidad: riesgos de terceros y encargados, consentimiento, solicitudes de titulares, vulnerabilidades, incidentes y continuidad.
Hacemos la doble verificación de las implementaciones, auditamos la seguridad de los flujos de datos y de las aplicaciones, simulamos ataques y revisamos normativas y controles en ciclos periódicos.
POR QUÉ ES DIFERENTE
AUTODIAGNÓSTICO
Preguntas objetivas sobre la rutina de privacidad de tu empresa bajo la LGPD: lo que se puede comprobar hoy y lo que solo existe en documentos. El resultado muestra dónde la operación se sostiene sola y dónde depende de la suerte.
Es lo primero que la ANPD verifica, porque se puede verificar desde afuera. Si el correo publicado cae en un buzón que nadie abre, la respuesta honesta es no.
La lectura de cada área, en las tres franjas de resultado. Es el mismo texto que llega por correo a quien se identifica, publicado aquí para quien quiere entender qué mide la nota antes de responder.
Menos de 50
Sin nombramiento formal, canal publicado y tiempo dedicado, la empresa tiene un responsable de hecho, pero no una función operante, y por ahí empiezan a mirar la autoridad y los titulares. Formaliza el nombramiento, publica el contacto en el sitio y reserva horas fijas en la agenda. Son tres movimientos baratos que cambian la posición de la empresa.
De 50 a 79
La función existe, pero compite con el resto de la agenda, y la privacidad avanza al ritmo de las sobras. Un foro periódico con la gestión, aunque sea reducido, da tracción: crea plazos, seguimiento y registro de las decisiones.
80 o más
El gobierno de privacidad está entre los puntos fuertes de tus respuestas. La próxima ganancia es darle profundidad técnica y jurídica al Encargado: agenda con riesgos priorizados y decisiones documentadas, para que la dirección decida sobre riesgo y no sobre generalidades.
Menos de 50
Sin registro de las operaciones de tratamiento, toda discusión sobre bases legales, contratos o incidentes empieza de cero, porque nadie sabe con certeza qué trata la empresa. Empieza por los procesos que tocan a más titulares, como RRHH y ventas, y acepta una primera versión incompleta. Ya cambia las conversaciones.
De 50 a 79
El inventario existe, pero envejece, y un inventario desactualizado da confianza falsa: las decisiones apoyadas en él valen para la empresa de ayer. Define un dueño, una cadencia y un gatillo: ningún proceso nuevo sale al aire antes de entrar en el registro.
80 o más
Inventario vivo en tus respuestas, y eso es raro. El siguiente refinamiento es usarlo como instrumento de decisión: cruzar cada flujo con su base legal, retención y proveedores involucrados, para que cualquier pregunta sobre un dato tenga respuesta en minutos.
Menos de 50
Tratar sin base legal definida es la fragilidad más directa ante la ley: no hay forma de demostrar que la operación es lícita. Recorre los flujos principales y registra la base de cada uno. El ejercicio suele revelar consentimientos innecesarios y obligaciones legales que nadie había nombrado.
De 50 a 79
Las bases existen, pero parte se eligió por defecto, y el exceso de consentimiento cobra intereses: cada revocación se vuelve una duda operacional. Revisar esas elecciones con mirada jurídica suele migrar operaciones a bases más estables, como la obligación legal y la ejecución de contrato.
80 o más
Bases legales tratadas con criterio en tus respuestas. El paso siguiente es el mantenimiento: revisar los tests de balanceo cuando el contexto cambia y asegurar que toda operación nueva nace con base definida, no heredada.
Menos de 50
Hoy, una solicitud de titular probablemente entraría por la puerta equivocada y correría sin dueño, con el plazo legal andando. Antes de cualquier herramienta, define el flujo: por dónde entra, quién responde, en cuánto tiempo. Después simula una solicitud de verdad y cronométrala.
De 50 a 79
El canal existe, pero la respuesta depende de esfuerzo manual, y el derecho más difícil, la eliminación completa, probablemente todavía falla en los sistemas periféricos. Mapear dónde vive cada dato es lo que convierte la atención de búsqueda del tesoro en procedimiento.
80 o más
Derechos del titular con flujo funcionando. La siguiente ganancia es probar tu propia atención: una solicitud simulada por trimestre, eliminación incluida, encuentra el sistema olvidado antes de que lo haga un titular real.
Menos de 50
Un incidente con datos personales encontraría a la empresa decidiendo todo de improviso, con tres días hábiles corriendo. Empieza por lo mínimo: quién evalúa el riesgo para los titulares, quién decide comunicar, quién firma. Tres nombres en un documento ya sacan la decisión del pánico.
De 50 a 79
El plan existe, pero la capa de privacidad todavía es delgada: evaluar el riesgo para el titular es un juicio entrenable, y nadie entrena durante el incendio. Un ejercicio de mesa al año, con escenario de filtración de datos y el área legal presente, cierra esa brecha con costo bajo.
80 o más
Respuesta a incidentes con la privacidad integrada, y eso es lo que separa responder de improvisar. Mantén el registro fundamentado incluso de los casos no comunicados y revisa el flujo cuando la autoridad publique orientación nueva. Ese archivo es lo que sostiene a la empresa ante cualquier cuestionamiento.
Menos de 50
Cada proveedor que trata datos personales sin contrato adecuado es riesgo que la empresa carga sin contrapartida, porque ante el titular la responsabilidad sigue siendo tuya. Lista los proveedores con acceso a datos personales y empieza los anexos por los de mayor volumen. La lista suele ser más larga de lo esperado.
De 50 a 79
Los contratos principales están cubiertos, pero la evaluación de proveedores nuevos todavía depende de que alguien se acuerde, y las transferencias internacionales rara vez están todas mapeadas. Hacer de la privacidad una etapa formal de la contratación cierra la puerta por donde entran los casos nuevos.
80 o más
Terceros bajo gestión en tus respuestas. El siguiente refinamiento es pasar del contrato a la verificación: pedir a los operadores críticos evidencia periódica de sus controles, porque una cláusula transfiere obligación, no riesgo operacional.
Quien conoce el negocio es tu Encargado. La profundidad técnica y jurídica viene del equipo que trabaja a su lado.